España es, sin duda, uno de los destinos líderes en turismo a nivel mundial. Sin embargo, en la última década, otros destinos de la otra orilla del Mediterráneo han cobrado relevancia haciéndonos la competencia. A pesar de eso, las crisis vividas en los últimos años en el norte de África han provocado que España de nuevo vuelva a colocarse en la vanguardia del turismo en el Mediterráneo. Sin embargo, para que España no dependa tanto de la coyuntura de los países mediterráneos, necesita atraer más turistas de otras partes del mundo y no centrarse, casi en exclusivo, en las personas procedentes de otros países europeos. De hecho, casi el 90% de los turistas que recibimos cada año en nuestro país proceden del resto de nuestro continente.

En primer lugar, para cambiar esta dinámica y buscar nuevos perfiles de turistas que procedan de otras partes del mundo, debemos modificar el modelo turístico español. Para eso, como tantas veces hemos oído, no tenemos que abandonar el turismo de sol y playa, pero sí potenciar otro tipo de turismo, como el cultural y el de montaña. Esto provocará que España se convierta en un país muy atractivo no sólo para aquellos que buscan tomar el sol en la playa, sino también para quienes desean hacer recorridos por las montañas o visitar ciudades medievales del interior de la Península.

Estrategia para modificar el modelo turístico de España

Tener una buena estrategia de Marketing es un elemento clave para que el turista perciba en su mente la idea de España que le queremos transmitir. Por eso, debemos reflexionar si todas las campañas publicitarias sobre España guardan un hilo conductor y transmiten con claridad el mensaje de que nuestro país tiene una gran riqueza paisajística y monumental, además de contar con unas excelentes playas.

Por otra parte, también en cuento a la estrategia a desarrollar, debemos elegir entre cantidad o calidad. Es decir, queremos simplemente que vengan muchos turistas o por el contrario, preferimos que vengan menos pero que hagan un mayor desembolso económico en nuestro país. De hecho, puede ocurrir que vengan más turistas que otros años, pero que la cantidad recaudada en su conjunto sea menor. Por ejemplo, se ha comprobado que en el caso de Madrid, los turistas que se hospedan en hoteles han realizado menos compras y de menor cuantía que aquellos que se han alojado en viviendas turísticas.

Además, si queremos que nos conozcan las personas de otros continentes, aparte de América Latina, tenemos que redoblar los esfuerzos en promoción y además, hacerlo de forma específica para cada país y tipo de público al que nos dirigimos. No podemos enviar campañas generalistas, que se exhiban de la misma forma en todo el mundo.

En definitiva, se trata de repensar el tipo de turismo que nos interesa atraer y poner en marcha todo el engranaje para conseguir atraerlo y retenerlo.